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Opera de Praga

Ópera de Praga

Carmen, La Traviata, El lago de los cisnes… Todos estos espectáculos pueden disfrutarse en la ópera de Praga. La Ópera del Estado de Praga ocupa el edificio en el que en 1888 abrió sus puertas el escenario alemán de Praga con la ópera de Wagner, Los maestros cantores de Nürnberg. Se trata, por tanto, de un lugar con mucha historia.

Durante el siglo XIX los alemanes residentes en Praga se alternaban con una compañía checa para sus representaciones en el Teatro de los Estados. Este lugar fue financiado por colecciones privadas. Con su espacioso auditorio y su decoración neo-rococó, este teatro es uno de los más hermosos de Europa. El primer director del nuevo Teatro alemán fue Angelo Neumann, quien trajo a famosos intérpretes y consiguió llevar rápidamente al nuevo teatro a un alto nivel artístico de importancia internacional.

Tras su muerte, Alexander Zemlinsky se convirtió en el nuevo director de la ópera, Él enriqueció la vida cultural de Praga con sus interpretaciones inigualables de las obras de Mozart e importantes puestas en escena de las obras de E. Krenek, P. Hindemith, E. W. Korngold, F. Schreker, así como sus propias obras. La última representación en el teatro tuvo lugar el 25 de septiembre de 1938, cuando la Asociación de Teatro finalizó todos los contratos y vendió el teatro al Estado de Checoslovaquia. Durante la ocupación, no hubo ninguna representación regular bajo el nombre de la Ópera alemana de Praga. Solamente hubo algunas representaciones invitadas interpretadas por compañías alemanas.
Después de la liberación, el edificio fue entregado al Teatro 5 de Mayo, que después se convertiría en parte del Teatro Nacional. Desde sus inicios en 1992, la Ópera del Estado de Praga ha celebrado la tradición del Nuevo Teatro Alemán, no solamente por el lugar donde se hacen las representaciones sino, y sobretodo, por la dramaturgia y el establecimiento de su propio centro de documentación.

Durante los años 80 el teatro fue renovado pero conservó intactos algunos de sus elementos más destacados. Entre ellos se encuentra el terciopelo rojo de los asientos, los candelabros o los estucos dorados que protagonizan el espacio. Para poder visitar el edificio hace falta acudir a alguna de sus representaciones, que se realizan diariamente.

Este es un plan muy bueno para conocer la historia de la ciudad, ya que hay entradas desde precios muy reducidos. La experiencia sorprenderá a más de uno y les hará pasar una magnífica velada ya que por lo general las representaciones suelen ser a partir de las ocho de la tarde.

Horario

Según la obra que se represente.

Transporte

Metro: Muzeum, líneas A y C.

Mapa

Localizacion

Wilsonova 4.




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